
ESTADO DE ÁNIMO
Depresión y ansiedad
Depresión y ansiedad: Enemigos en el trabajo
Los dos principales trastornos de salud mental que han afectado a la mayor parte de la población son la depresión y la ansiedad. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que a nivel global, aproximadamente 280 millones de personas sufren depresión, afectando a un 5% de la población adulta y un 5.7% de los adultos mayores de 60 años (1). Por otra parte, se ha reportado que 301 millones de personas en el mundo han padecido ansiedad. Datos del INEGI revelan que el 19.3% de la población adulta ha presentado síntomas de ansiedad severa y un 31.3% ha manifestado ansiedad mínima o en algún grado (2).
La incidencia de estos trastornos en la población ha sido preocupante, puesto que su presencia altera la percepción, el juicio, la conducta y el funcionamiento psicológico general de un individuo, afectando diversas esferas de su vida, tales como el ámbito académico, laboral y social. En el ámbito de la salud ocupacional, la ansiedad y la depresión también han sido identificadas como factores críticos que influyen en la productividad, el ausentismo y el clima laboral.
Según la Organización Mundial de la Salud (3):
A nivel mundial, se estima que cada año se pierden 12 000 millones de días de trabajo debido a la depresión y la ansiedad.
Estas cifras equivalen a un costo de 1 billón de dólares anuales por pérdidas de productividad, de ahí la importancia que le han dado muchas empresas a la salud ocupacional para erradicar este padecimiento en sus trabajadores.
Depresión: Definición

Ansiedad: Definición
Por otra parte, Beck y Emery se centraron en el papel de los pensamientos, mencionando que las personas ansiosas suelen pensar que los peligros son peores de lo que realmente son y por ello creen que no podrán manejarlos, lo que hace que vean al mundo como un lugar más amenazante (5).
Muchos autores han compartido que la depresión es un trastorno afectivo o del estado de ánimo que se caracteriza por una tristeza persistente, irritabilidad o sensación de vacío, en el que la persona puede presentar los siguientes síntomas (1):
- Dificultad para concentrarse
- Exceso o falta de sueño
- Baja autoestima
- Pérdida de interés por las actividades diarias
- Cansancio o falta de energía
- Exceso o falta de apetito
- Pensamientos sobre la muerte o el suicidio

Intervenciones y técnicas para reducir la depresión
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
Esta técnica ayuda a identificar y cambiar los pensamientos negativos, las creencias poco útiles y comportamientos que mantienen el estado depresivo. La TCC ha demostrado ser una de las intervenciones más estudiadas para la disminución de la depresión (6).
Psicoeducación
Consiste en proporcionar al paciente y a su red de apoyo información clara sobre el
trastorno, sus síntomas, causas, tratamiento y estrategias de afrontamiento, ayudando a reducir el estigma y disminuyendo la probabilidad de recaídas (7).
Ejercicio
Investigaciones recientes indican que intervenciones basadas en ejercicios aeróbicos como caminar o nadar de al menos 30 minutos por sesión, tres veces por
semana, reducen significativamente los síntomas depresivos (8).
Terapia de Aceptación y Compromiso (TAC)
Busca modificar la relación que la persona tiene con los pensamientos negativos, promoviendo la aceptación, la conciencia del momento presente y el compromiso con valores personales. La ACT ha mostrado buenos resultados al disminuir la rumiación y dejar de sentir emociones difíciles (9).
Activación conductual
La activación conductual se centra en ayudar al paciente a identificar
actividades satisfactorias y a establecer rutinas que contrarresten los síntomas depresivos (10).
Intervenciones y técnicas para reducir la ansiedad
Terapia Cognitiva-Conductual (TCC)
La TCC es considerada la intervención de primera línea para el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Incluye técnicas como la identificación de pensamientos automáticos, la reestructuración cognitiva, la exposición gradual a estímulos temidos y el entrenamiento en habilidades sociales (11).
Reestructuración cognitiva
Consiste en identificar, cuestionar y reemplazar los pensamientos negativos que generan ansiedad. La reestructuración cognitiva ha demostrado ser especialmente útil para personas con patrones de pensamiento catastrófico, anticipación negativa o inseguridad excesiva (5).

Técnicas de relajación
La ansiedad se asocia con una activación del sistema nervioso simpático, que se manifiesta en el cuerpo por taquicardias, tensión muscular o hiperventilación. Las
técnicas de relajación, como la relajación muscular progresiva de Jacobson y la respiración
diafragmática, buscan contrarrestar dicha activación y calmar al organismo (12).
Exposición gradual
Consiste
en enfrentar de manera progresiva los estímulos temidos, primero en la imaginación y luego
en la realidad. Este procedimiento permite al individuo comprobar que la situación temida no
es tan peligrosa como lo creía disminuyendo así la ansiedad (13).
Mindfulness o atención plena
El mindfulness, definido como la capacidad de prestar atención al momento presente de
manera consciente y sin juicio, se ha convertido en una
herramienta terapéutica eficaz para el manejo de la ansiedad.
Intervenciones como el
Programa de Reducción del Estrés Basado en Mindfulness han mostrado efectos positivos en la reducción de la rumiación, la mejora del estado de
ánimo y el fortalecimiento de la resiliencia emocional (14).

Referencias
1. Organización Mundial de la Salud (OMS). (31 de marzo, 2023). Depresión. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression
2. Romero, L. (10 de octubre, 2024). Depresión y ansiedad, los dos principales trastornos de salud mental en México. Gaceta UNAM.
3. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2 de septiembre, 2024). La salud mental en el trabajo. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-at-work
4. Barlow, D. H. (2000). Desentrañando los misterios de la ansiedad y sus trastornos desde la perspectiva de la teoría de las emociones. Psicología Americana, 55(11), 1247–1263. https://doi.org/10.1037/0003-066X.55.11.1247
5. Gutiérrez, J. (27 marzo, 2023). Enfoque cognitivo para la ansiedad. Instituto Salamanca. https://institutosalamanca.com/blog/enfoque-cognitivo-para-la-ansiedad
6. Beck, J. S. (2016). Cognitive behavior therapy: Basics and beyond (2nd ed.). The Guilford Press
7. Miklowitz, D. J., Porta, G., Martìnez-Aguilar, A., & Weisman, M. (2020). Psychoeducational interventions for depression: Current status and future directions. Journal of Affective Disorders, 267, 64–70. https://doi.org/10.1016/j.jad.2020.02.001
8. Rosenbaum, S., Firth, J., Stubbs, B., & Vancampfort, D. (2020). Physical activity interventions for people with mental illness: A systematic review and meta-analysis. The Lancet Psychiatry, 7(8), 703–711. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(20)30193-3
9. Hayes, S. C., Strosahl, K. D., & Wilson, K. G. (2016). Acceptance and Commitment Therapy: The Process and Practice of Mindful Change (2nd ed.). Guilford Press.
10. Martell, C. R., Dimidjian, S., & Herman-Dunn, R. (2022). Behavioral Activation for Depression: A Clinician's Guide (2nd ed.). The Guilford Press
11. Behar, E., DiMarco, I. D., Hekler, E. B., Mohlman, J., y Staples, A. M. (2009). Modelos teóricos actuales del trastorno de ansiedad generalizada (TAG): revisión conceptual e implicaciones del tratamiento. Journal of Anxiety Disorders, 23(8), 1011-1023. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2009.07.006
12. Manzoni, G. M., Pagnini, F., Castelnuovo, G., & Molinari, E. (2008). Relaxation training for anxiety: A ten-years systematic review with meta-analysis. BMC Psychiatry, 8(1), 41. https://doi.org/10.1186/1471-244X-8-41
13. Gómez, L.,Bernaldo de Quirós, M., Labrador, F., Fernández-Arias, I., Estupiñá, F. y Blanco, C. (2014). Uso de técnicas de exposición en una clínica de psicología Universitas Psychologica, 13(2), 715-724. https://www.redalyc.org/pdf/647/64732221026.pdf
14. Kabat-Zinn, J. (2003). Mindfulness-based interventions in context: Past, present, and future. Clinical Psychology: Science and Practice, 10(2), 144–156. https://doi.org/10.1093/clipsy.bpg016
